Lo sabían? En Colombia, país que para algunos tiene fama de ser “machista”, un poco menos de la mitad de las pymes son creadas por el mal llamado sexo débil.

Así lo asegura El Colombiano, en el marco la Cumbre Internacional de la Mujer Empresaria, que terminó el fin de semana en el Centro de Eventos Valle del Pacífico, en Cali (ver nuestro blog).

Según las estadísticas, “A pesar de que Colombia está en el puesto 92 entre 155 países en los que se mide el Índice de Desigualdad de Género, se calcula que por lo menos un 40 % de las pequeñas y medianas empresas (pymes) ha sido creado por una mujer”, enfatiza el periódico.

Para Martha Lucía Vásquez, presidenta de la Asociación Nacional de Mujeres Empresarias y Emprendedoras de Colombia (ColEmpresarias), “la mejor manera de avanzar en la equidad entre mujeres y hombres es ayudándolas a que tengan independencia económica, generen ingresos y desarrollen sus negocios y empresas”. Como suele pasar en muchos países, inclusive en las del primer mundo, “mientras la tasa de desempleo para las mujeres es de 11,6 %, en hombres el dato cae a 6,6 %. Además, las mujeres devengan 12 % menos que sus pares, pese a que las colombianas trabajan en promedio 10,8 horas más que los hombres”.

Difícil par las mujeres conseguir capital inicial y apoyo económico 

Colombia no es un caso particular: alrededor del mundo, la mujer está cogiendo fuerza en el machista mundo empresarial. Como lo resalto la revista  Forbes  en enero de este año: si es bueno para las mujeres, es bueno para la economía.

En 2012, las mujeres encabezaban 36% de los negocios. Eran 30% en 2007. Sin embargo, a las mujeres empresarias les resulta difícil arrancar con recursos económicos: En promedio, las emprendedoras empiezan su aventura en el mundo de los negocios con un capital equivalente a la mitad de lo que logran los hombres, lamenta Forbes. No es por casualidad que la candidata demócrata se comprometió a favorecer, en caso de que entre a la Casa Blanca, el emprendimiento femenino.

En Europa, el tema cuenta con un numero de informes lo suficiente para llenar una biblioteca. Sin embargo, a pese del impulso que le dio al cambio cultural Laurence Parisot,  ex presidenta del Medef, la ANDI francesa (lidero la organización por 8 años, de 2005 a 2013), las emprendedoras y empresarias francesas pelean duro, muchas de ellas sacrifican su vida personal para dedicarse a su negocio y ganar su independencia.